jueves, 29 de septiembre de 2016

Argentina alarga su sueño

La selección albiceleste jugará este sábado frente a Rusia su primera final de un Mundial después de imponerse a Portugal por 5-2 en un partido que dejó muy encarrilado con tres goles en menos de dos minutos inolvidables. Luego, Sarmiento hizo el resto y los de Giustozzi están a un paso de tocar el cielo en Colombia.

Foto: FIFA
Argentina sigue soñando con ser campeón del mundo y en la pasada madrugada dio su penúltimo paso al dejar en la cuneta a la Portugal de Ricardinho, que llegaba a las semifinales como el combinado que menos goles había encajado y con su estrella como líder destacado en la tabla de máximos anotadores del torneo.

El bloque de Diego Giustiozzi una vez más funcionó como tal y logró una victoria cimentada en la solidez de un conjunto que funciona con una solidez extrema. Nada de florituras, nada de individualismos. Todos y cada uno de ellos forman una selección que rema al mismo ritmo y en la misma dirección.

La albiceleste se adelantó gracias a una mezcla de genialidad de Titi Borruto y de una horrenda salida de Bebé, que bastante había hecho ya en este Mundial. Era el minuto 4 y Argentina golpeaba primero, algo que no afectaba a los de Jorge Braz, que igualaban el duelo cuatro minutos más tarde con el gol de , que llegando al segundo palo culminaba una buena combinación en ataque de los lusos.

Poco después la semifinal se rompía. Fue en ese instante cuando Argentina se desató y fue hundiendo golpe a golpe a los portugueses. Damián Stazzone, a pase de Wilhelm, Alamiro Vaporaki, con el pecho tras un centro-chut de Cuzzolino, y Alan Brandi, aprovechando un robo de balón, provocaban que el partido pasara del 1-1 al 4-1 en apenas un minuto y treinta y ocho segundos.

Foto: Pasión Futsal
Lógicamente, ahí creció Argentina. Y, también, lógicamente, Portugal acusó los golpes recibidos en una cita histórica. Demasiada contundencia en apenas dos minutos como para reponerse a las primeras de cambio.

Tras el paso por vestuarios el dominio de la pelota fue para Ricardinho y compañía. Con mucho pundonor, Argentina se defendía en media cancha y se encomendaba a un magnífico Nico Sarmiento para conservar la ventaja.

Jorge Braz, ante la falta de eficacia de su equipo, se la jugó superado el ecuador de la segunda mitad, con el ataque de cinco para cuatro. No era el día de Portugal. Y sí lo era de Sarmiento, que seguía creciendo bajo palos. Además, Cuzzolino aprovechó una jugada ensayada tras una falta a favor para poner la puntilla definitiva.

Recortó diferencias Tiago Brito haciendo el que resultó ser el definitivo 5-2 pero no hubo tiempo ni para soñar con un intento de remontada. Argentina se mete así en la historia del fútbol sala al ser el segundo equipo sudamericano en llegar a una final mundialista. Por su parte, Portugal buscará ante Irán igualar su techo en un campeonato del mundo, que no es otro que el tercer puesto en Guatemala 2000.

David Rodríguez

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