sábado, 15 de octubre de 2016

El Jaén FS despide a los fantasmas

Jaén Paraíso Interior 5-4 Peñíscola Rehabmedic || El equipo amarillo cosechó su primera victoria de la temporada a costa del sorprendente Peñíscola Rehabmedic y espantó los tormentos que le condicionaron la pasada campaña, cuando le costó arrancar y arrastró malos síntomas durante toda la temporada. Esta vez sacó un partido que sacó adelante con efectividad en la segunda parte, pero que pudo acabar de forma diferente si los castellonenses llegan a estar más acertados con el juego de cinco. Se trata la primera derrota de los del Baix Maestrat en este inicio, donde quedaron invictos en los siete partidos de pretemporada y derrotaron al FC Barcelona Lassa en la primera jornada liguera (fotografías: Jaén FS).



En Jaén había hambre de fútbol sala. Y no sólo porque el olor delicioso de la feria de San Lucas —a escasos metros del pabellón de La Salobreja— recordara el ambiente festivo que la ciudad vivía, sino porque pasaban exactamente seis meses desde el último triunfo celebrado por el equipo amarillo ante su público, un 15 de abril ante el Xota (3-2), y un poco menos desde el último partido que jugaró, con resultado de empate ante el Santiago Futsal. Los aficionados echaban de menos  la competición y demandaban un partido a la altura. Lo fue, en primera instancia, porque el Peñíscola Rehabmedic llegaba con el saco de haber ganado en la primera jornada al FC Barcelona Lassa y de estar invicto en pretemporada. Un plato de tan buen gusto como en apariencia venenoso para los andaluces.

Pero un partidazo, a fin de cuentas. Aunque el encuentro, para el equipo local, fue por los derroteros de la pasada campaña. La ansiedad y empezar por debajo en el marcador fue tónica general de los de Dani Rodríguez, que en su casa también comenzaron así en esta recién estrenada LNFS. Juan Emilio aprovechó un pase al segundo palo de Míchel, que ya había robado la pelota y cabalgado en banda izquierda, para inaugurar el resultado. El mengibareño, extramotivado en la vuelta a su provincia, siempre ofrece un plus en su juego. Es batallador y lucha cada balón, por lo que su media de juego es sobresaliente. Este sábado también cumplió la regla durante los 40 minutos. No obstante, Jordi Campoy, el hombre llamado a tirar del carro esta temporada en las filas amarillas, igualó de nuevo el resultado con un disparo lejano y precioso ante el que Iker no pudo hacer nada. Con un empate, apenas en el minuto dos, volvía a empezar (?) el encuentro.


Empezaban a reconocerse los equipos, a pesar de las numerosas bajas y altas que han experimentado en el mercado veraniego. El Jaén FS de Dani Rodríguez, siempre amasando la bola, acaparaba la posesión de balón con una variante con la que hace unos meses no contaban: Dídac. El arquero, excelso en el trato de balón con los pies, oxigena mucho la salida de balón jiennense y permite generar superioridad si un adversario le presiona, además de que su saque de portería con la mano es otra maravilla de la que ya hablaremos. En cambio, el Peñíscola, con el público muy en contra, buscaba el juego directo y, sobre todo, a Juanqui, que hacía tanto las tareas de boya como las de bajar a su propio campo a facilitar la salida de balón. En resumen, había alternativas para ambos, casi todas con peligro, pero predominio jiennense.

El empate se mantuvo hasta un saque de banda de Yeray, cuyo pase rebotó en Dani Martín y se introdujo en la portería local. Ese tipo de jugadas recordaban a la anterior campaña, cuando volaban puntos de La Salobreja por acciones de rebotes y otros menesteres. A partir de ahí, volvió a la precipitación a las piernas jiennenses y no terminaban de encontrar puerta. Felipinho y Campoy eliminaban rivales con sus regates cortos, pero no se alcanzaba esa precisión necesaria para equilibrar de nuevo el marcador. A todo esto, el Peñíscola ejecutaba su plan a la perfección y, recogido en su mitad, de vez en cuando generaba peligro a la contra. Sin embargo, cuando Dani Rodríguez ya estaba preparando el rapapolvo del descanso, Mauricio impactó un chut en el palo y el rebote le cayó a Jordi Campoy, que a ocho décimas del final halló el empate ansiado. E intermedio.

El Peñíscola, con Albert Canillas en su banquillo, es un equipo reconocible y descarado, con hambre en piernas de jóvenes como las de Terry, Juan Emilio, Esteban u Orzáez. La falta de experiencia, salvo en acciones puntuales, no les condenta. En otras palabras, las victoria ante el Barça, en la primera jornada, no fue casualidad. Este impulso se vio en el inicio de la segunda parte en La Salobreja, cuando salieron decididos a desnivelar la contienda. Generaron ocasiones de forma constante, con unos Míchel y Juan Emilio peleones, aunque fue en este caso su rival el que se adelantaría por dos veces en apenas un minuto. Antes, Juanqui había dado un palo que podría haber cambiado el futuro próximo. Sin embargo, en un saque maravilloso tras una acción de córner, Dídac avistó la arrancada de Chino y le sirvió un balón delicioso. El albaceteño superó a Iker con un remate de puntera y adelantó a los suyos. Apenas un minuto después, Mauricinho —voluntarioso, pero impreciso— conectaría un disparo, que aun mordido se coló en la meta castellonense. Dos goles en un suspiro e (inesperada) tranquilidad en las filas locales tras unos minutos de calentura entre banquillos.


Cani pidió tiempo muerto para frenar la sangría. Sin mucha suerte. A falta de diez minutos, Felipinho completaría una triangulación con Dani Martín para subir a tres la renta en el marcador. Ya se hablaba en la grada de barra libre de cubalibres en las casetas de más abajo, poco acostumbrada durante la pasada temporada a esa sensación de holgura. Míchel metería el miedo en el cuerpo pocos segundos después, con un pase-y-continuación de libro para poner el 5-3 momentáneo. En ese instante, abajo por dos goles, sí que se apreció nerviosismo en los peñiscolanos, con gente joven, esta vez en el sentido tembloroso. Jugadores como Carlinhos o Juanqui se desesperaban al no encontrar puerta. Con seis minutos para el final del partido, Yeray se vistió con la zamarra de portero-jugador para intentar superar a Dídac.

Lo cierto es que encontraron al hombre de la esquina —sobre todo el de banda izquierda— con facilidad. El Jaén FS no basculaba con celeridad y los visitantes tenían la opción del disparo (sin suerte) o la del segundo palo. En una de estas últimas fue Terry quien logró embocar y añadir picante al final. Y tuvieron más, pues la defensa en inferioridad no fue del todo acertada en las filas amarillas, pero el resultado no se movería, para alegría de las más de 800 personas presentes en La Salobreja. Es la primera victoria para los jiennenses, que espantan de esta forma los fantasmas de hace unos meses (la próxima semana visitará Cartagena), mientras que el Peñíscola compite y espera retomar el vuelo ante el indomable Catgas Santa Coloma de principios de temporada.


Ficha técnica

Jaén Paraíso Interior: Dídac; Boyis, Mauricio, Jordi Campoy y Solano —quinteto inicial—; Fabián, Dani Martín, Javi Alonso, Felipinho, Chino y Mauricinho.
Peñíscola Rehabmedic: Iker; Carlinhos, Míchel, Iván Rumbo y Juan Emilio —quinteto inicial—; Yeray, Esteban, Juanqui, Terry, Orzáez y Lucas Bolo.
Goles: 0-1, min.2, Juan Emilio; 1-1, min.2, Jordi Campoy; 1-2, min.13, Dani Martín (p.p.); 2-2, min.20, Jordi Campoy; 3-2, min.27, Chino; 4-2, min.28, Mauricinho; 5-2, min.30, Felipinho; 5-3, min.31, Míchel; 5-4, min.39, Terry.
Árbitros: Del Pozo García (Madrid) y Redondo Arenales (Burgos) amonestaron a Boyis, Fabián, Jordi Campoy, Mauricinho, Iker, Míchel, Juan Emilio y Lucas Bolo.
Incidencias: Partido correspondiente a la segunda jornada de la Liga Nacional de Fútbol Sala, celebrado en el Pabellón Municipal de La Salobreja ante más de 800 personas.

Antonio Pulido

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