viernes, 10 de marzo de 2017

Un experto en romper imposibles

El Catgas Energía Santa Coloma llega a Ciudad Real con una pequeña fisura en su autoestima. No ya por sus últimos 12 partidos de la Liga, donde ha conseguido ocho puntos de 36 posibles, sino por el déficit emocional que ha propiciado la partida de Rafa López hacia el FC Barcelona Lassa. Sería un escenario poco alentador de no ser porque tiene en sus filas a un jugador que conoce la sensación de protagonizar gestas. Maxi Rescia fue campeón del mundo con Argentina cuando nadie creía en la albiceleste y ahora quiere repetir una historia similar ante el Inter, este viernes, a las 21:15 horas (fotografías: JC Berlanga/Catgas Energía Santa Coloma).


Nada más descolgar el teléfono le pregunto a Maxi Rescia, jugador del Catgas Energía Santa Coloma, si es más difícil ganar un Mundial con la Argentina o una Copa de España con su actual equipo. Me dice que es una pregunta "dificilísima". "Creo que el Mundial, porque es una oportunidad única para un futbolista y pasa cada cuatro años", me confiesa. Más tarde le advierto de que va a quedar en mal lugar si no cumple la promesa que hizo el día de su presentación, la de ganar títulos, pues no hay cosa que caiga peor en España que quien lanza deseos sin ton ni son. Especialmente si se trata de un político. "Es lo que digo siempre, donde esté voy a intentar ganar. Después, que sea más fácil o difícil, más o menos posible es otro tema. Cualquier jugador tiene que aspirar siempre a ganar porque es la única manera de lograr cosas. Esta no vas a ser excepción e intentaremos dar el golpe contra el Inter", afirma.

Esta Copa de España pinta mal para el club que preside Vicente García. Sus últimos 12 partidos han arrojado un pobre bagaje de ocho puntos sobre 36 posibles, con una plantilla corta y que se resiente del esfuerzo físico, además de un nobel como Óscar Redondo en el banquillo, quien protagonizó un excelente arranque liguero. En el mercado de invierno, llegó Lucas y se fue Rafa López, lo que ha ahondado aun más en la autoestima de lo catalanes. "Lo positivo que tenemos es que al principio demostramos que podemos ganarle a cualquiera. Le ganamos al ElPozo en su casa, eliminamos al Inter en la Copa del Rey... Luego, al correr el tiempo, al ser una plantilla corta, se va sufriendo un poco porque no tienes los recambios de los grandes. A la larga es difícil y los últimos partidos lo pagamos. Entramos en una dinámica difícil. Recientemente estamos mejorando y saliendo de la mala racha", continúa. El cordobés, además de ser el capitán, era la pieza más representativa del equipo industrial desde que llegó hace siete temporadas, con sólo 22 años. Se convirtió en internacional al mamar el ambiente de Santa Coloma. Su marcha al Barça establece un escenario dubitativo, cosa inevitable. El argentino se refiere a López como una "pieza importante", porque daba "minutos y mucha intensidad". "Nos penaliza un poquito y vamos a ver si cada uno puede dar más y su 100% para competir. No es ideal lo que pasó, tampoco el momento, es un golpe para el equipo. No hay otra opción que pensar en positivo y con ese tema no hay más que hacer. Nos queda suplir esos minutos que nos van a faltar con entrega y sacrificio", asevera sin dar ninguna posibilidad a la rendición.

No teman. Si hay alguien que sabe lo que es romper imposibles es Rescia, del lado colomense en este caso. No sólo ganó el Campeonato del Mundo en Colombia, sino que desafió toda ley lógica al continuar participando en el torneo días después de que el costarricense Fonseca le atacara su tobillo izquierdo. Lo tenía como una bola de demolición. Apuñeó el piso, preso del dolor. A las horas, con la extremidad inmovilizada, ya sonreía y veía en el horizonte unos hipotéticos cuartos de final, que además jugó, al igual que la semifinal y la final del evento. Y ganó. Me cuenta que en el hospital los médicos le dijeron que su baja iba para un mes y sólo quedaban 10 días para que terminara el Campeonato del Mundo: "Tenía dos opciones: o darme por vencido o intentarlo. Escogí la segunda y por suerte pude jugar, con dolor latente y todo lo que implica". Todo ello, con un esguince de grado II del que todavía sentía molestias las primeras jornadas de su debut en la LNFS y que no le impidieron sumar 13 goles en 23 participaciones. Ha jugado todo. "Al llegar a España estuve dos o tres meses arrastrándolo, porque hubo muchos partidos y no descansamos hasta el día de hoy. Eso hizo que la lesión tardara en dejar de molestar. A veces me duele porque no paré aún. No hay excusa, de todas formas", dice, como si su cuerpo estuviera hecho de otro material al que el resto de humanos no tenemos acceso.



Pero no sólo triunfó en Colombia. Rescia acumuló más títulos con la selección, además de su primera etapa en el Pinocho y en la posterior en el Pescara italiano. "Por suerte viví muchas finales y eso hace que este tipo de competencias las afronte con más experiencia de intentar manejar los tiempos o la ansiedad. Tener en la cabeza de que son 40 minutos y nada más. De mi parte voy a intentar transmitir a mis compañeros que en esos 40 minutos pueden cambiar una temporada o la carrera de un jugador. Ojalá que este sea un primer paso para cambiar la mentalidad del club", prosigue con humildad. En realidad, es una especie de vuelta a los orígenes, al fútbol sala canchero tan característico de Argentina: "Acá se respira mucho barrio, se respetan los valores de la ciudad. Como extranjero me trataron muy bien, recibí mucho cariño y no puedo quejarme. Estoy muy agradecido. El Pinocho es un club muy parecido, de barrio. Creó una cantera muy fuerte y, cuando llegamos todos los jóvenes a Primera División, ganamos absolutamente todo, hubo cinco años en los que nadie podía destronarnos. Ganamos tranquilamente todo lo que jugamos. La gente de esa zona lo vive. En Argentina o en Italia no hay tanta diferencia y está la cosa un poco más equilibrada: no sólo hay tres equipos que marcan diferencia, sino que está todo más parejo. Vamos a intentar achicar esa brecha".

En Cataluña también ha dejado algo de magia de esa tendencia a las hazañas. Estuvo presente en la eliminación del Movistar Inter en octavos de final de la presente Copa del Rey, precisamente el rival al que deberán enfrentarse en la primera ronda de la Copa de España. "Si tuviera que destacar algo de mí es que soy psicológicamente fuerte. Siempre creo que todo se puede si uno quiere. Ojalá podamos tener esta mentalidad para la Copa y se contagie de que es posible. Si somos capaces de creerlo como grupo, creo que las cosas se pueden hacer. Hace unos días fue un encuentro muy igualado, íbamos 1-2 hasta el último segundo. Les eliminamos en Copa del Rey y en su casa perdimos por 4-2. Creo que los tres fueron encuentro muy equilibrados y los detalles marcaron la diferencia. Unas veces para ellos y otra para nosotros. En lo personal, me tocó enfrentarme muchas veces. Con el Pescara, en la UEFA Futal Cup, perdimos por 3-2. Será la tercera vez en eliminatoria directa que lo haga contra ellos. De momento vamos 1-1 y espero que caiga de mi lado esta vez", asume con humor.



No le queda otra. Los madrileños llegan en plenitud de forma y efectivos, con toda su plantilla recuperada, líderes de la competición doméstica y preparados para el objetivo primordial de Europa. Rescia no tiene dudas de que es "el mejor equipo de España y uno de los mejores del mundo". "No por nada está en la Final Four de la Copa de Europa. La mayoría de sus jugadores son internacionales con sus países, con mucha experiencia y están en su mejor momento. Somos conscientes y es normal que un equipo grande acostumbre a llegar a este momento al 100%. Es inteligente por su parte. Hicieron las cosas muy bien", espeta. Si hay algún tipo de distracción para el equipo de Jesús Velasco es, quizá, la reconquista del continente. El argentino no lo piensa así: "Lo único que tienes que pensar como jugador es en el presente, teniendo un trofeo tan importante como la Copa de España. Creo que será al contrario, pueden tomárselo como una prueba y una forma de entrenarse para la Final Four".

Por último, para terminar, le pregunto sobre las diferencias que espera encontrar entre Italia y España, consciente de que ha ganado, en otros títulos con su selección, una Coppa, una Supercoppa y un Scudetto, y si esa fue una de las razones para decidirse a venir a la península ibérica. Conviene recordar que enterró varias ofertas del extranjero. "Era una cuestión personal y deportiva, conocer esta Liga desde dentro, ver si me gustaría y el nivel. Estoy contento con la decisión. No me arrepiento de venir. Me hablan muy bien de la Copa de España, aunque no la conozco aún. Todo el mundo está pendiente, viene mucha gente y son días en los que se respira fútbol sala. Creo que será un ambiente parecido. Por suerte, en Italia llegué a la final en las últimas dos ediciones de la Coppa, una perdida y otra ganada. Vamos a ver si puedo repetir en España. Ojalá", desea.

No tengo ni la más remota idea de si el Catgas Energía Santa Coloma será capaz de protagonizar un suceso inolvidable en Ciudad Real, pues ni sé ni quiero manejar una bola de cristal, pero de lo que estoy seguro es que uno preferiría tener a Rescia de su lado antes que enfrente para acometer tantas locuras. Los antecedentes están de su lado.

Antonio Pulido Casas
@Ninozurich

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